La Escuela Parroquial "Carolina Llona De Cuevas", fue fundada gracias a la generosidad de dos almas nobles de Maipú: D. Alfonso Alvarado Manrique, párroco de ese entonces y don Carlos Cuevas Llona , vecino ilustre perteneciente a una distinguida y cristiana familia.
Don Carlos hizo suyo el anhelo del párroco de contar con una Escuela Parroquial, para proporcionar una formación claramente cristiana a los hijos de las familias de Maipú. El aporte, para esta obra, entregado por Don Carlos Cuevas" no era suficiente para la adquisición del terreno de la futura escuela.
El párroco puso estos asuntos bajo la protección de la Santísima Virgen, fue así como el alcalde de aquella época, Don José Luis Infante Larrain, su madre y sus hermanos proporcionaron el terreno para la escuela.
La escuela Parroquial fue fundada con el objeto de servir a la obra evangelizadora de la juventud, como escuela de iglesia. Debía darse preferencia en esta escuela a los hijos de familias modestas y numerosas como era la familia campesina. Como escuela de Iglesia, se rige por las directivas que emanan de la Vicaría para la Educación del Arzobispado de Santiago. Nuestra escuela no es solo fruto de una idea humana sino también , iniciativa de Dios, pues ha nacido en el seno de la Parroquia y es depositaria de una particular misión apostólica.
Un tema de gran importancia fue el carisma que motivo a los primeros maestros, pasaron meses sin recibir el sueldo completo y a veces no lo recibieron, en una reunión con el Padre Alfonso, señaló que la escuela no podía seguir financiándose, sin embargo, los maestros motivados por la vocación y el amor a los niños decidieron no abandonar la obra a pesar de sus vicisitudes.
En 1973 asumió la Dirección del colegio la Srta. Rosa Cárcamo, quien abrió la escuela a los niños de Kinder y de la Media, edificó el gimnasio y la antigua capilla que actualmente es utilizada como casino para profesores en el patio de 7º y 8º básico.
Hoy recordamos esta historia, de esfuerzo, de sacrificio, de alegrías, de tristeza, de logros, de desalientos... Pero por sobre todo de amor y de fé en nuestro todopoderoso Dios, que nos ayudó. En honor a aquellos precursores sólo nos resta seguir sus huellas en la Senda de la promoción humana de nuestros alumnos hacia niveles de exigencia y calidad que les permitan cumplir sus anhelados sueños; en este siglo XXI.
Con el entusiasmo y la entrega de D. Alfonso y la ayuda generosa de D. Carlos Cuevas y de la familia Infante, más el auxilio de la Providencia de Dios, el 12 de septiembre de 1953, fiesta del Dulce Nombre de María, el recordado Cardenal Caro bendecía la primera piedra de la Escuela. El nombre de la escuela es el homenaje a la Madre de D. Carlos Cuevas, Doña Carolina Llona De Cuevas".
Los primeros profesores que dieron vida a la Escuela Parroquial fueron: Hugo Cuevas Sanhueza, Salvador Valle Otárola y Pedro Molina Ibáñez.
Los padres lograron la aprobación definitiva de la Educación Media y la inclusión de las damas. En los años venideros los alumnos aumentaron rápidamente, y se dotó el plantel de nuevas y modernas infraestructuras.
Siempre existió en el pensamiento del Padre Alfonso Alvarado el deseo de entregar la escuela a una congregación materializándose el 1 de octubre de 1984, cuando la Congregación Sagrada Familia de Nazareth, bajo la inspiración del Reverendo Padre Carlo Cittadini Stefini.
En 1998 la Educación Media de nuestro Liceo se incorpora a la Jornada Escolar Completa Diurna y en el 2000 lo hace la Educación Básica para tales efectos la congregación compró los terrenos adyacentes a lo que era la Escuela Carmen Larrain de Infante de las hermanas de la Divina Providencia.